Resulta que desde hace varios meses estoy conectado todo el día, esto de las conexiones 3g es increíble... pero a la vez es una molestia sin precedentes.
Antes no me interesaba en lo mas mínimo si alguien esrcibia algo en un muro, me gorjeaba algo o me mandaba un correo (y menos que menos sabía lo que era leer noticias y logs de otras personas!)
Ahora tengo en mi control la cuenta de varios foros (que trato de actualizar al menos una vez cada dos días...) un FaceBook (Puedes agregarme como "amigo") un twitter (si me quieren seguir http://twitter.com/wemilord) y tengo varios links a blogs y un cliente RSS.
Todo eso por qué? Pues porque un tal Steve Jobs y su compañía frutihortícola me convenció de que era una buena idea gastar cerca de 400 doláres (En Argentina) por un teléfono que tiene pantalla tactil multitouch y varias cosas mas.
En fin... todo esto venía a cuenta de que ahora no puedo pasar mas que un par de horas sin tener la necesidad de leer mi correo, acceder a twitter o facebook... o darle al "actualizar" del cliente RSS.
¿Quién necesita tanta información? No yo... pero así y todo la consumo a diario.
Sería interesante que toda conexión a internet (así como las redes sociales) vengan con un disclaimer que diga: "ATENCIÓN, ACHTUNG, WARNING Peligro inminente de nunca mas se libre de esto y que tenga la inútil necesidad de llenarse de información inútil"
En fin.
(Ah! y todo eso sin contar que ese blog hace tiempo largo que no tenía una entrada, sin embargo aquí estoy con mi notebook que compré para poder estar mas tiempo conectado desde cualquier parte de casa)
miércoles, 24 de junio de 2009
domingo, 29 de abril de 2007
El Otro Lado

La sola idea de aquello que estaba por suceder lo aterraba, no sabía como hacer para salir de esa situación, era inevitable. Si, era imposible escapar a su destino. ¿Cómo sería allí?. había permanecido tanto tiempo viviendo... ¿Cómo sería? ¿Tendría las mismas comodidades de su hogar? Dios, si sólo pudieras escucharme, ¡No quiero estar del otro lado!
Alguien, alguna vez le había comentado como era eso, el mundo al otro lado de esa fría barrera que algún extraño sortílego había dado forma de reja. Yo acá, todavía desesperado, sin saber que hacer... Decidió calmarse un poco, pero fue inútil con insistencia, podía escuchar la voz del juez que dictó la sentencia, sin consultarlo siquiera. Se sentó en la cama, que estaba destendida. Pero, bueno es que en toda la mañana no pude estar tranquilo...
Sentía ese profundo terror que el hombre siente ante lo desconocido, pasó la mano sobre la cama, la sentía tan suya!. Puso su cara entre sus manos e intentó llorar, inútil, no podía descargarse.
Oyó un paso, que retumbó de manera infinita en el pasillo. Luego, dos, mas tarde otros mas. Con cada uno le golpeaba con fuerza el corazón en el pecho. Con cada uno una neurona en su cerebro se apagaba, dejándolo solo.
Los pasos se detuvieron y mecánicamente miró hacia el pasillo. ¿Garibaldi? preguntó una voz.
Él se levantó y, al hacerlo, su cerebro volvió a funcionar por partes, como un árbol de navidad. Ése era su nombre, lo recordaba.
Salieron juntos por el pasillo hasta frenarse ante una pequeña oficina. Espere volvió a hablarle el otro hombre.
Le alcanzaron un paquete "Garibaldi, esteban 5007362A", sus cosas. Cruzó una puerta mas y luego se dio vuelta. Adios cabo Gutierrez. Adiós Garibaldi, está libre. Libre.
Salió afuera y el Sol le dio de lleno en la cara, el ambiente era cálido y se escuchaba el canto de los pájaros y las risas de los niños jugando en una plaza un poco mas allá. Sin embargo él sintió frío, se le helaron las manos. Hacía mucho tiempo que estaba del otro lado de las rejas.
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